El fantasma de Marx en Chemnitz

El solo cambio de denominación de la ciudad me llamó en busca de un poco de historia moderna: De Chemnitz a Karl-Marx-Stadt en 1953, y de nuevo a Chemnitz en 1990. No muy orientado, salgo del edificio de la estación. Ante mis ojos, el hotel Carola, grandiosamente en ruinas. Un vívido memorial de las penurias de la RDA que perdura con orgullo en el tiempo, no hay duda de que otrora fue lujoso. Recorro amplias avenidas, demasiado vastas para tamaña soledad. Una enorme cabeza de bronce recuerda dónde estamos, mientras una fachada políglota implora a los proletarios del mundo.

El fantasma de Marx en Chemnitz (html)

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Publicado en diario EL PAÍS, Madrid, diciembre de 2003.

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